A pesar de que tu madre te diga que se te va a quedar la cabeza cuadrada de tanto jugar o se meta contigo por pasar más horas delante de la pantalla jugando en vez de estar en la calle divirtiéndote o haciendo deporte, cosa que por otro lado suele ser bastante sana, jugar a los videojuegos puede beneficiarte en algunos aspectos, al menos según algunas pruebas científicas.
Ya se ha comprobado que los FPS ayudan a mejorar la vista en otros estudios, pero está claro que es mucho más "alucinante" saber que también los juegos modifican el cerebro de forma positiva. Te ayuda a mejorar la memoria, la creatividad, capacidad de decisión, percepción, coordinación vista´manos, visión nocturna, aumenta tu capacidad de multitarea, la percepción espacial, etc.